jueves, 18 de enero de 2018

Jueves de entrevistas: Lorena Pacheco

¡Hola! En este jueves de entrevistas le llega el turno a una autora capaz de sacarle una carcajada a cualquiera: Lorena Pacheco.

Nacida en Valencia (1988), es diplomada en Turismo y publica novelas románticas desde hace ya unos cuantos años. Autopublicó Rosas azules y La pata de Cupido, que luego reeditó con Escarlata Ediciones. De la mano de esta editorial publicó también Reset, Mierda en mis tacones y Mierda en mis zapatillas. Como dice en la biografía de sus libros, «siente especial debilidad por las protagonistas reales, divertidas e imperfectas», y esto se nota muchísimo al leerla. Además, dibuja precioso y cada vez avanza más por este camino ♥. Pueden seguirla en su blog.

¡Empecemos!


Has publicado de diversas maneras, ¿qué podés contarnos de cada una de ellas?

La verdad es que no volvería a elegir la coedición. La experiencia no fue mala, el trato de la editorial fue bueno, la corrección, la portada… todo me hizo mucha ilusión, pero con la inversión económica que conlleva podría contratar servicios de corrección (guiño, guiño) y de portada geniales para publicarlo por mi cuenta en Amazon, por ejemplo. 
Publicar de la manera tradicional con Escarlata Ediciones fue una maravilla. Tú los conoces y sabes a qué me refiero. La confianza, el trato hacia los autores, la implicación… todo. Es fantástico ver que alguien apuesta por ti sin pedir dinero a cambio, que alguien cree que tu historia merece la pena. 


Desde hace un tiempo, te has dedicado más que nada a la romántica, especialmente la chick-lit. ¿Qué te atrae de este género? 

Me encanta que haya romance siempre, aunque la novela no sea de género romántico, ya me conoces. Así que mezclar eso con el humor es algo que realmente disfruto. Adoro el sarcasmo, la ironía, las situaciones disparatadas. En chick-lit la trama puede sustentarse en pequeñas cosas simples del día a día con la que sentirnos identificados. 


Sabemos que escribís otros géneros, ¿tenés pensado trabajar o publicar algo de ese material?

Es curioso que, aunque escriba chick-lit, no suela leerlo tanto. Me encanta la novela romántica, pero también me alucinan las distopías y demás. Tengo el borrador de una acabado, y me gustaría continuar por ese camino en algún momento (incluso adentrarme en la fantasía). En cuanto a la novela romántica, pienso en escribir algo que se aleje un poco de la comedia, más dramático. Y la romántica histórica me gustaría probarla algún día, pero le tengo mucho respeto. ¡Ya veremos! 


¿Qué es lo que más disfrutás escribir?

En referencia al género, el romance es algo que me encanta. Que haya un tira y afloja entre los protagonistas. Pero así, en general, lo que más suelo disfrutar escribiendo son los diálogos. Me encanta que se vea la personalidad de los personajes a través de ellos. 


¿Qué importancia tiene el humor para vos en una novela?

Muchísimo. No entiendo el mundo sin humor, así que es algo que suelo incluir en mis historias en mayor o menor medida. Me gusta pensar que puedo sacar una sonrisa al lector. Incluso en los momentos dramáticos, a veces es bueno darle un toque de humor y rebajar el drama.


¿Estás trabajando en algo ahora mismo?

Tengo una idea que me ronda en la cabeza desde no hace mucho. Romántica contemporánea, pero más dramática, no chick-lit. Sigo dándole vueltas, apuntando cosas… No sé cuándo podré empezar a escribir. 


¿Podés contarnos sobre tus proyectos futuros?

Tengo un par de novelas escritas de hace un tiempo que me gustaría retomar, revisarlas con calma y corregirlas. Me encantaría seguir en la romántica, pero no descarto intercalar con otro género. La distopía de la que te hablaba antes me está llamando a gritos.


Si tuvieras que elegir una de tus obras para vivir en ella, ¿cuál sería?

Qué pregunta tan buena y tan difícil a la vez… Siempre me ha llamado lo sobrenatural. Tengo una novela de ángeles y demonios que escribí hace años, y me parece interesante vivir una aventura así, tener una misión en la vida tan… trascendental. Pero, en realidad, creo que para vivir me quedaría con una historia más común, como la de Berenice en Reset. Pasa por malas rachas, como mucha gente, pero tiene a personas a su lado que siempre la apoyan. Me siento identificada con ella en ese sentido, sus seres queridos son su gran fortaleza. Creo que la vida no es perfecta, pero que la felicidad está en las cosas más sencillas.


¿Cómo es tu proceso de escritura?

Suelo tener una pequeña escaleta de la novela. Una o dos líneas por capítulo, pero poco más. Me dejo llevar mucho conforme escribo, así que solo necesito estar cómoda (un cojín en la espalda es fundamental) y ponerme algo de música. Ahora me ha dado por tener listas en Spotify, que me van genial. Intento acabar un capítulo en el mismo día, pero no siempre es posible.


¿Qué tanto tiempo y esfuerzo le dedicás a la construcción de los personajes?

No tengo un número de horas definido, depende de cada personaje. Tampoco le dedico una barbaridad de tiempo, pero sí me gusta hacer fichas con su aspecto y personalidad, buscar fotografías en Internet y apuntar detalles característicos que los diferencian. 


¿En qué se benefició tu forma de escribir al trabajar con una editora?

Supuso un gran cambio el hecho de tener a alguien que entiende y que te da una opinión experta y lo más objetiva posible. Mi editora siempre me muestra apoyo y confianza y, además, me aconsejó utilizar una escaleta más trabajada antes de empezar a escribir, algo que me ayudó mucho.


Desde hace un tiempo, empezaste a dibujar y no has parado de mejorar en esa área; ¿dibujar a tus personajes te ayuda a sentirlos más reales o cercanos?

Ay, muchas gracias ♥. Es un hobby que me gusta más de lo que recordaba y que me relaja mucho. Disfruto dibujando a mis personajes porque me motiva con la historia, es como si le dedicara más tiempo a crearlos, a conocerlos, a sentir a las musas… Definitivamente, sí, me ayuda a verlos más reales. 


¿Cómo ves la literatura romántica actual? ¿Te sentís cómoda en ese ambiente?

Me gusta mucho la literatura romántica, y me da rabia que haya quienes la vean como un género «inferior». A mí me encanta que haya tanta gente apasionada por este género, que sigamos defendiéndolo y que exista tanta diversidad. El romance se puede dar en infinitos escenarios y eso me parece mágico. Por suerte he conocido a mucha gente genial gracias a la romántica. Escritoras, bloggers y, por supuesto, otras lectoras amantes de este género. 
En cuanto a lo de sentirme cómoda… Creo que es una pena que, a veces, haya malos rollos en redes sociales y demás, pero supongo que existen en todas partes y en todos los géneros. No es que sea exclusivo de la romántica, aunque me apena que ocurran estas cosas, la verdad. Pero suelo coincidir con muchas compis majísimas a las que siempre me alegro de ver. 


¿Creés que el género romántico es «para mujeres» o te parece que está siendo accesible también para los hombres?

Los géneros literarios no deberían ser para mujeres o para hombres. Defiendo que cada cual lea lo que le dé la gana y cuando le dé la gana. Sé que aún no existe esa igualdad, que los prejuicios sociales están ahí, pero creo que, poco a poco, se van haciendo progresos. A los hombres también les puede gustar un libro romántico y, por supuesto, pueden escribirlo (y lo hacen) de forma increíble. Como también habrá mujeres a las que no les guste la romántica. Los estereotipos están obsoletos, ya va siendo hora de abrir la mente y aceptarnos todos sin cuestionarnos.


¿Qué le dirías a quienes quieren empezar a escribir o publicar?

Que lea muchísimo y lo más variado que pueda. Que escriba también mucho, por supuesto, pues siempre se está en continuo aprendizaje. Que trabaje duro, pero que, sobre todo, disfrute con lo que hace. Si solo escribe pensando en publicar puede frustrarse. Está claro que a todos los que escribimos nos gusta que nos lean, pero hay que tener paciencia y no tirar la toalla, esto es un océano lleno de peces y es muy difícil abrirse un hueco. Lo importante es escribir porque nos hace felices, lo demás… ya se verá.

Sofi, quiero darte las gracias por esta entrevista (y por todo). No solo eres una gran escritora y amiga, sino una gran lectora y creadora de reseñas. Tu blog es genial y es un lujazo aparecer en él. Te deseo mucha suerte con esto y con cada proyecto en el que te embarques. Ya sabes que aquí tienes una lectora cero para los restos. ¡Un abrazote! 

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Muchísimas gracias a Lorena por la entrevista y por contarnos tantísimas cosas ♥. ¡Buen jueves para todos!


lunes, 15 de enero de 2018

Balnearios - Reseña

Sexta entrega de la serie “Cuadernos de Ficción”, literatura contemporánea temática. 11 escritores y 11 ilustradores combinan sus artes alrededor de un tema en común: en este caso “Balnearios”.
Escriben en este número: Agustín Acevedo Kanopa, Martín Arocena, Carolina Cynovich, Leandro Delgado, Gustavo Espinosa, Hugo Fontana, Hoski, María Inés Krimer, Carol Milkewitz, Diego Recoba, Valentina Viettro.
Ilustran: A. Rodríguez Juele, Diego Rey, Maco, Matías Vergara, Pablo Fernández, Manuel Loza, Lauri Fernández, Guillermo Hansz, Gabriel Serra








Al empezar a escribir esta reseña, me di cuenta de una cosa importante: la palabra  «balneario» no significa lo mismo en todos los países hispanohablantes. Entonces llegó la conclusión obvia; hay que explicar qué significa por acá, en Uruguay, para poder contar de qué tratan estos cuentos y qué tienen en común. Ahora, capaz que no es tan fácil.

Fuente
Una respuesta capaz rápida sería que son lugares donde la gente suele ir a vacacionar, a veces cerca de alguna playa. Ahora bien, hay gente que vive en los balnearios, y muchos de ellos rápidamente se han convertido más en lugares de residencia que de veraneo. ¿Es que hay casas y no edificios, calles sin asfalto? Todo eso está cambiando. ¿Es balneario un cierto equivalente de barrio en algunos lugares? ¿De pueblo? ¿De qué? En definitiva, nada como ir a un balneario para saber lo que es un balneario. Y estos cuentos tienen esos lugares como punto común.

Decidí leer este libro por el mismo motivo que Género Oriental: porque Carolina Cynovich, una escritora amiga a la que admiro mucho, publicaba uno de sus cuentos en la antología. Es más, los compré el mismo día. Debo decir que, aunque ambos me gustaron mucho, el de esta antología me gustó más. Los dos tienen un nosequé muy Caro, de cualquier manera.


En general, podemos decirle adiós a la atmósfera veraniega y relajada que suele inspirar la palabra que da título al libro. La mayor parte de estos relatos se nutre de melancolía y penumbras, de hechos siniestros, de desidia y de un sentimiento que se me hizo bastante gris. También hay lugar para lo raro y lo incómodo, y en menor medida para lo entrañable. Quizás en Mijaíl, de Carolina Cynovich, o en ¿Qué es un balneario?, de Carol Milkewitz, que son dos de mis favoritos y los menos oscuros.

En un punto me gustó el enfoque que se le dio a algo tan fácil de volver cotidiano como lo es un balneario. Por otra parte, al rato me hizo sentir —solo algunos relatos, o quizás la suma de tanta sombra— como si estuvieran intentando demasiado ser oscuros o tristes, como si las cosas tuvieran que ser decadentes para ser válidas o buena literatura. Pero esto se dio sobre todo en los dos relatos que no me gustaron y en los tres que msé, no en el resto, que sí disfruté mucho y que me dieron ganas de leer más de estos autores.

Hay una cierta distancia entre mi lectura y la reseña, por lo que no voy a detenerme en cada uno de ellos. Quiero resaltar ciertas cosas, sí, como las sensaciones rarísimas que me provocó El olor de las hormigas, de Agustín Acevedo Kanopa, lo mucho que me enganchó Valizas, de Hoski, y la sorpresa que fue Cuesta Blanca, de Diego Recoba, con ese tono siniestro que no para de crecer hasta el final. La distancia, de Valentina Vietro, como cierre, me hizo sentir extrañamente cerca y lejos.

Los demás, si bien me gustaron más o menos —o no—, no permanecieron tanto en mi memoria como para hablar de ellos, pero también tuvieron sus momentos. Quizás sea necesaria una relectura para que algunos me terminen de cerrar.


Es importante comentar que cada cuento está acompañado por una ilustración —todas de diferentes ilustradores, como dice la portada—, y más de una me gustó bastante. Sobre todo la de Maco, que ya habrán visto ser nombrada en este blog con anterioridad. No voy a subir fotos para mostrarles porque presté el libro, pero les recomiendo que, si tienen la posibilidad, husmeen sus páginas para ver lo lindo que es.

En definitiva, fue una lectura interesante que me dejó sensaciones diferentes, algunas más inquietantes que otras, y que también me ayudó a conocer a más autores, que espero poder leer con más detenimiento en el futuro.

Espero que estén teniendo un precioso verano, quizás en algún balneario ♥.

jueves, 11 de enero de 2018

Jueves de entrevistas: Gema Bonnín

Hola a todos. Hoy toca jueves de entrevistas una vez más, y en esta ocasión la entrevistada es Gema Bonnín, una autora joven que viene pisando fuerte y que muchos conocemos por sus novelas de fantasía y ciencia ficción.

Gema (1994), nació en Valencia pero creció en Mallorca, y estudió el mito del Rey Arturo en la Universidad de Exeter, Inglaterra, y ahora Filología Inglesa en la Universidad Complutense de Madrid. Publicó La dama y el dragón con Destino, Arena roja y Arena negra con Nocturna Ediciones, Legado de reyes I. Heredera y Legado de reyes II. Líder con Escarlata Ediciones y próximamente Lo que el bosque esconde con CrossBooks. Como ven, súper prolífica y con un claro interés por las letras. 

Pasemos a la entrevista, ¿les parece?




Publicaste tu primera novela muy joven, ¿qué significó eso para vos?

Que fuera joven era secundario para mí. Lo importante era que había publicado y que eso suponía el principio de una carrera a la que quería dedicarme con todo mi corazón. Es cierto que mi juventud era un factor muy llamativo que me hizo destacar y en muchas ocasiones coincidí con compañeros mucho mayores que yo… Lo que saqué en claro a raíz de aquello es que me quedaba muchísimo por aprender y que debía esforzarme el doble. 

¿Qué diferencias hay entre la Gema de La dama y el dragón y la actual?

Todas las que puede haber entre una chica de dieciséis años y una de veintitrés. He aprendido y  he
cambiado mi visión sobre muchas cosas, y aparte de eso mi tendencia a la hora de escribir también es distinta. Antes no planificaba las novelas y ahora sí, y no le daba demasiadas vueltas a mis historias, me dejaba llevar por la espontaneidad… Ahora soy más calculadora en ese sentido y procuro madurar mucho las cosas. 


Has publicado novelas de fantasía y ciencia ficción, por el momento. ¿Tenés pensado experimentar con otros géneros?

La mayoría de mis proyectos siguen por esa línea, pero la ficción histórica es algo que tengo en mente. Es un  género del que disfruto mucho como lectora y por eso me gustaría tratar con él como autora, pero me impone mucho respeto y no sé cuándo me atreveré a hacerlo. 
Y por supuesto, dentro de esos dos géneros, hay multitud de subgéneros en los que estoy deseando trabajar, como el space opera,  o el steampunk.


¿Qué aprendizaje te trajo publicar con editoriales tan variadas y diferentes entre sí?

Creo que una de las cosas más valiosas que he aprendido es a valorar el trabajo conjunto. Un libro publicado no es solo cosa del autor, sino que hay todo un equipo de gente trabajando detrás, y cada equipo tiene una dinámica propia y tú, como autor que va saltando de una editorial a otra, tienes que amoldarte. Además es fácil aprender de la gente con la que trabajas, o bien porque es gente que lleva muchos años trabajando en el sector, o bien porque es gente con mucho talento, por ejemplo en el ámbito del diseño o la ilustración, y entre artistas siempre es útil compartir consejos y demás. 


¿Estás trabajando en algo ahora mismo?

Estoy ultimando la planificación de una novela que dividiré en tres tomos y en la que llevo pensando unos siete años. Cuando termine con la planificación tendré que decidir si me pongo manos a la obra o si le doy preferencia a algún otro proyecto de menor envergadura. 


¿Podés contarnos sobre tus proyectos futuros?

En febrero publico una novela autoconclusiva de corte fantástico que sigue una estilo parecido al de La dama y el dragón, y de hecho lo publico con la misma editorial, aunque no es una continuación ni nada por el estilo. Aparte de eso, hay una editorial que está valorando una novela que terminé el año pasado, también de fantasía. 

Si tuvieras que elegir una de tus obras para vivir en ella, ¿cuál sería?

Para vivir de forma permanente escogería Arena roja. Pero en Asia, a poder ser. Pensar en un mundo fantástico, con dragones, vestidos de princesa y magia suena muy bonito, pero las enfermedades y la ausencia de tecnología e higiene me disuaden bastante. 
Para vivir un mes puede que sí me atreviera a meterme en un mundo de rasgos medievales. 


Sabemos que trabajás muchísimo la ambientación de tus novelas, ¿podés contarnos sobre cómo llevás a cabo todo el trabajo de documentación y worldbuilding?

Depende un poco del tipo de novela que sea. 
En fantasía, para cosas concretas como lo que se tarda en recorrer distancias a caballo, o en confeccionar un vestido de determinadas características, o en cocinar según qué tipo de alimentos, o cuál debería ser la densidad demográfica de un sitio dependiendo de qué clase de sociedad sea, me sirvo de fuentes históricas, concretamente medievales y antiguas. 
Lo demás lo voy pensando durante meses y meses, incluso años. Bebo mucho de otras ficciones, de todo tipo, y me voy quedando con los aspectos que me gustan para luego moldearlos a mi manera. Las ilustraciones o la música son cosas que me parecen muy evocadoras y también me ayudan a desatar mi imaginación.
En cuanto a la ciencia ficción leo mucho sobre estimaciones de lo que va a pasar en el futuro y me voy quedando con las teorías que más me convencen y las hago encajar entre sí para que tengan sentido en un mismo contexto.
En cuanto a cosas reales, como por ejemplo los gladiadores, leo muchos libros de carácter enciclopédico y, a poder ser, de autores distintos. 


En general, ¿cómo es tu proceso de escritura?

Cuando aparece esa chispa de inspiración a partir de la cual extraemos esa primera idea para una historia, dejo que pase el tiempo, sin apuntar nada. Y si al cabo de unas semanas la idea sigue ahí, significa que merece mi atención, si no sigue ahí… Pues no era tan interesante. 
A partir de ese punto lo que hago es tomar las primeras notas con lo que tengo, que suele ser algo muy vago. Y ahí es cuando llegar el verdadero trabajo. El cupo de inspiración se ha agotado y toca poner la imaginación y el ingenio a trabajar. Voy ampliando la idea y empiezo a tratar todos los aspectos: personajes, trama, construcción del mundo, documentación si es necesaria… Cada historia necesita su tiempo de maduración, así que ese proceso puede durar meses o años. 


¿Qué tanto influyen en tu trabajo las obras (literarias o no) que te apasionan?

Me da la impresión de que es más de lo que yo misma creo. A veces, cuando revisito viejos proyectos, me doy cuenta de que en su momento recibí influencias de las que no era consciente. Las historias que me apasionan y que despiertan grandes cosas en mí son las que tengo más en cuenta, consciente o inconscientemente, porque en el fondo yo quiero despertar en la gente lo mismo que esas historias me han despertado a mí. 


¿Cuáles serían tus mayores influencias?

Varía según la época, aunque hay algunas que se mantienen a lo largo de los años, como Star Wars, pero hay un poco de todo en mi lista de influencias: Memorias de Idhún, los cómics de las WITCH, las películas animadas de Dreamworks y Disney, series históricas como Roma o Los Tudor, el anime Ataque a los titanes, el videojuego Starcraft… 


¿Qué cambios pensás que trae la movida de escritores y escritoras jóvenes que se está dando actualmente, sobre todo en España?

Creo que estamos creando una comunidad de lectores grande y fuerte, porque en general todos estos autores somos muy cercanos a nuestro público y eso es una ventaja ya que, ante una situación de indecisión de un lector que no sepa qué libro comprar, sabe que si adquiere uno de los nuestros es muy probable que pueda hablar con nosotros sobre lo que le ha parecido y demás, y nosotros le leeremos de muy buena gana. 
Además también es una prueba de que la gente joven tiene ambiciones y trabaja por ellas. Es una prueba de que los jóvenes podemos hacer cosas, cosas importantes para un montón de gente.


¿Qué te parece que hace falta en la literatura juvenil actual?

Que se le preste más atención y se la tenga más en cuenta. Por suerte creo que hay variedad tanto de temas como de géneros, así que si tuviera que decir algo que necesita urgentemente es reconocimiento. La literatura infantil y juvenil es la que forja a los lectores del futuro y la que acompaña a la gente en una época de su vida en la que están aprendiendo a conocerse a sí mismos y construyéndose como personas. Negar el impacto que tiene la lectura juvenil en su público objetivo es absurdo, y sin embargo los únicos que lo tenemos en cuenta somos los que formamos parte de ello directamente. 


Has viajado mucho, ¿cómo afecta eso a tu literatura?

Viajar es muy evocador y pone mi imaginación en funcionamiento. Me ayuda mucho con los worldbuildings de cualquier género, sobre todo en el aspecto estético. Para la construcción del mundo en Arena roja los viajes fueron determinantes. 


¿Qué le dirías a los que quieren empezar a escribir o publicar?

Que lean mucho y que escriban mucho. Pero, sobre todo, que disfruten de la escritura en sí, porque es un placer que se sostiene por sí solo y a veces es difícil valorarlo con las frustraciones que conlleva (tanto en materia de publicación como de mera redacción). 


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Muchísimas gracias a Gema por la entrevista y por su tiempo ♥. ¡Espero que les haya gustado!

En otro orden de cosas, estoy de vacaciones, así que no voy a andar mucho por estos lados. Sí voy a dejar entradas programadas, así que estén atentos (?). ¡Nos vemos!

lunes, 8 de enero de 2018

Belzhar - Reseña

En Belzhar puedes encontrar lo que perdiste…

Si la vida fuera justa, Jam aún viviría en su casa en Nueva Jersey y pasaría el tiempo con Reeve, su encantador novio inglés. Pero de ningún modo estaría en El Granero, un
lejano internado para jóvenes “emocionalmente frágiles y sumamente inteligentes”. Esta escuela especial es conocida por una selecta y extraordinaria asignatura llamada Temas Especiales de la Literatura, que se centra totalmente en un solo escritor, en una sola novela.

Pero la vida no es justa.

Reeve partió hace un año y Jam aún lo está llorando. Pero algo cambia cuando es elegida para cursar la asignatura exclusiva, donde se analizará La campana de cristal, de Sylvia Plath. Además, debe escribir un diario que la transporta a un extraño lugar, en el cual puede revivir hechos clave. Es hora de enfrentar la verdad y resolver su pasado. ¿Logrará superar sus traumas?

Belzhar tiene toques de realismo mágico y poesía. Habla sobre el primer amor, el dolor por las pérdidas y el poder de la aceptación. Leerla ayuda a tomar decisiones, a crecer, a sanar, de la mano de Meg Wolitzer y Sylvia Plath.
Porque hay libros, hay historias y hay autores que pueden cambiar vidas. Porque la Literatura también puede mejorar el mundo…

Este libro fue un regalo de cumpleaños que me hizo la preciosa de Claudia. Con esa portada y esa sinopsis, creo que tanto ella como yo estábamos seguras de que era el libro perfecto para mí. Por esa facilidad para conocerme y regalar, le quiero agradecer todavía más ♥. Sin embargo, aunque no fue una mala lectura, tengo grandes problemas con este libro. Y ya les voy a contar. Se viene la primera reseña de qué me gustó y qué no del año.

Fuente

Lo que me gustó:
  • La portada. Sí, para qué engañarnos, me parece preciosa y es todo lo que está bien en el mundo. Fue lo primero que me dio ganas de leer, así que cumplió su función a la perfección.
  • La idea me parece genial. Y no me refiero a lo de un internado para adolescentes «emocionalmente frágiles», sino a la idea de la literatura como forma de sanar, de aprender y de crecer. Me parece maravilloso y creo que está bien llevado, dado que el paralelismo con la obra elegida aparece durante toda la novela. Y también creo que Sylvia Plath es una elección excelente.
  • La primera persona y la perspectiva de Jam para contar lo que sucede fue también una buena elección. De esta manera, dependemos de su forma de contar las cosas y de sus tiempos, a la vez que solo a través de ella descubrimos las historias de los demás alumnos del Granero. No solo se mantiene la intriga, sino que ahondamos más en la mente del personaje.
  • La importancia de los vínculos; más allá de lo amoroso, se hace hincapié en la amistad y en la familia, lo que me parece maravilloso y muchas veces olvidado en la literatura juvenil.
  • La narración es fluida, amena, fácil de llevar y bastante linda en momentos. Aunque a veces se vuelve con insistencia a ciertos puntos, hasta hacerse repetitiva, creo que logra mantener la atención del lector.
  • La ambientación, pese a no ser nada extraordinario, está bastante bien. Uno logra sentirse en todos los espacios que se describen. En cuanto al realismo mágico, esos escenarios también están bien creados.
Fuente

Lo que no me gustó:
  • En primer lugar, lo superficiales que son todos los vínculos. Casi no tenemos momentos en los que se desarrollen las relaciones entre los personajes, y todo se da muy rápido y con poca coherencia interna. Al final, no les creemos que se quieren lo que se quieren. Y esto es grave.
  • La poca participación de la profesora de Temas Especiales en Literatura, cuyo nombre ahora no me sale y me da pereza ir a mirar. Siendo un personaje tan interesante, lo que sabemos es realmente mínimo. Y es una pena.
  • La poca contención que tienen estos pibes, en verdad, con los problemas enormes que tienen. Entiendo que el Granero es en cierta forma terapéutico, pero no es terapia eh. No hay ese tipo de escenas, al menos. No se nos explica mucho. Si los gurises hacen terapia, es por la suya o antes. Ni idea. Siento que los dejan muy ahí y que se manejen. Nature and shit.
  • La voz de Jamaica —qué nombre más main character eh— se vuelve un poco pesada a veces, con lo reiterativa que es respecto a lo que pasó con su novio y el duelo que hace. Y nunca llegamos a conocerla del todo. No hay más Jam aparte de su duelo; ni con lo que se cuenta ni con sus acciones.
  • No estoy segura de que los diarios y Belzhar sean la mejor forma de superar los traumas de estas personas. No estoy segura de que sean la mejor forma de superar ningún trauma. Es evadir spoiler y terminar chocando contra la realidad, de nuevo spoiler. Si alguien acá estudia psicología y quiere charlar del tema, agradezco cualquier insight. 
  • Lo que de verdad sucedió con el novio de Jam. Si bien puedo hacer el esfuerzo de entender cómo tomó esa cabeza el trauma de lo sucedido spoiler hasta distorsionar la realidad, que es indicador para mí de un problema mayor que la pavada del disparador spoiler, lo que no me convence para nada es cómo se maneja. Excelente que haya ido a distintas terapias profesionales, demás que spoiler empiece a encarar cuando acepta lo que pasó y se sincera con los demás spoiler, pero no creo ni por un segundo que ahí se solucionen todos sus problemas ni que los demás se lo tomen así de bien. No le creo. El final me hizo sentir estafada, para qué mentir.
Fuente

En definitiva, es una novela entretenida, con altibajos en cuanto a trama y narración, con personajes poco definidos y relaciones superficiales. Para pasar el rato, capaz, pero no busquen mucho más acá. Menos que menos el mensaje profundo que se nos ofrece. No está.

jueves, 4 de enero de 2018

Jueves de entrevistas: María Viqueira

¡Hola a todos! Hoy vuelve la nueva sección, «Jueves de entrevistas», esta vez con una autora muy especial, a la que le tengo mucho aprecio y tuve el gusto de ver crecer como escritora durante años, maravillada de su avance y de su capacidad de crear mundos y magia.

«María Viqueira nació en mayo de 1989, en Cartagena, España. Desde muy pequeña empezó a escribir poesías y relatos, aunque no fue hasta los dieciséis años que se sumergió en una obra larga». Eso dice ella en su blog. Habría que añadir que es la autora de la saga de fantasía juvenil Los Fragmentos del Destino, que engloba tres partes: La Hermandad de la Nueva Era, El Nexo y Sacrificio, todos ellos con Escarlata Ediciones. No escribe solamente fantasía, pero eso es algo que va a contarles ella durante su entrevista. ¿Empezamos?


¿Cuándo te diste cuenta de que te gustaba escribir?

Fue a los seis o siete años. Estaba en la casa de campo de mis padres y cogí la libreta que utilizaba mi madre para apuntar los resultados de sus partidas de dominó. Me senté en los columpios, frente a un rosal enorme y escribí un poema sobre él. Desde entonces, no pude parar. Más de veinte años después, sigue siendo una de mis grandes pasiones.


Contanos sobre las primeras cosas que escribiste.

Bueno, ya conté lo primero que escribí, aunque realmente para mí esas cosas nunca contaron.  Empecé con poemas cortos, luego más largos, pasé a relatos y así hasta que por fin me atreví con una novela. Tendría unos diecisiete por aquel entonces y tengo que admitir que fue un desastre.


Publicaste una trilogía de fantasía con Escarlata Ediciones, ¿qué podés contarnos del proceso?

El proceso es muy largo. Se puede decir que escribir la novela es lo sencillo, lo complicado viene después. Buscar editoriales donde encaje, contactar con ellas, esperar respuestas… Por suerte, Escarlata Ediciones hace que todo lo demás sea más fácil. En mi caso, primero pasé por un editing con Carla, mi editora, donde me aconsejó sobre la trama y me corrigió los gerundios, que los odia. Después hubo una corrección de estilo y ortográfica. Casi siempre se tuvo en cuenta mi opinión y me consultaban antes de modificar nada. Da gusto trabajar con gente que, además de profesional, se muestra tan cercana.


¿Cuáles fueron los desafíos de escribir una trilogía?

Lo gracioso es que los desafíos de la trilogía no los noté hasta que llegué a la tercera y última parte. Los dos primeros tomos me costaron menos, sobre todo El Nexo. Sin embargo, conforme se acerca el final es cada vez más complicado. Hay que cerrar muchas tramas, no solo la principal, además de buscar un final digno para todos los personajes. Nalia, la protagonista, fue complicada también. Sufre una evolución muy notoria a lo largo de las tres novelas. Su vida cambia tanto que es imposible que siga siendo la misma. A veces tenía la sensación de que su personaje se me iba de las manos pero creo que al final es bastante coherente con todo lo que vive.


¿Qué significó para vos terminar una saga?

Fue un cúmulo de emociones. Por un lado, estaba deseando terminarla porque llevaba ya muchos años con ella y me apetecía darle un cierre y ponerme con otros proyectos. Por otro, sentí mucha pena. Los personajes y el mundo de Thánator han estado tanto conmigo que le he cogido mucho cariño, así que en parte lo echo de menos. También fue como demostrarme a mí misma que podía hacerlo, y por ahí sí que me hizo muy feliz.


¿Estás trabajando en algo ahora mismo?

La verdad es que sí, tengo una historia entre manos.  Es una novela New Adult y, aunque supone un cambio muy grande después de la fantasía, es un género que me encanta y me apetecía retomar. Aún no tiene título, pero sus protagonistas ya se han ganado un huequito en mí. La voy narrando a dos voces entre Noel y Andrea y me está gustando esto de meterme en la piel de ambos. Es la historia de ambos, con sus dramas y su amor de por medio. Espero terminarla para marzo o así… ¡Deséame suerte!


¿Cuáles son tus proyectos futuros?

Pues además de la novela de la que acabo de hablar, tengo ideas para otras dos más del mismo género. El New Adult lo escribo relativamente rápido, así que puede que lo intercale con otras. Quiero escribir también una más futurista, que la empecé hace años pero nunca la seguí. Estará centrada en Aidith, una científica que vive en un mundo tan estropeado que poco se parece ya al nuestro. Para más adelante, cuando retome de nuevo la fantasía, he empezado a plantear otro proyecto. Aún tengo que pulir mucho de la trama, pero el mundo y varios de sus personajes suenan cada vez más en mi cabeza. Sé que necesito tiempo, pero creo que esta historia es de las que más voy a disfrutar escribiendo. Será un poco más oscura y menos juvenil que Los Fragmentos del Destino, aunque Farah, su protagonista, va a ser joven también.


Si tuvieras que elegir una de tus obras para vivir en ella, ¿cuál sería?

Creo que me quedaría en Thánator, de Los Fragmentos del Destino. Me gusta la idea de que haya magia, creo que querría ser una hechicera o una druida y disfrutar de esos paisajes y esa vida. Siempre y cuando no me pillase en una época de guerras, claro.



¿Cómo es tu proceso de escritura?

Dicen que existen los escritores de mapa y los de brújula; yo creo que soy una mezcla de ambos. No me hago una escaleta completa de todo lo que va a pasar en mis capítulos. Hay capítulos que ni siquiera planeo, simplemente salen.  Más bien, pienso la trama general y alguna escena más y luego improviso el resto. A veces improviso tanto que luego tengo que modificarlo en la corrección, pero porque se me ocurren ideas que creo que encajan mejor con la trama que lo que tenía planeado en un principio. Lo esencial es releer y corregir, creo que es una de las partes más importantes a la hora de trabajar un texto.


¿Qué cambios trajo a tu vida ser una autora publicada?

Va a sonar raro decirlo, pero creo que ninguno. Es decir, a veces ni siquiera pienso que soy escritora. Sé que puede sonar un poco extraño decirlo, pero me cuesta sentirme así. Tiene cosas bonitas, como cuando lees reseñas o alguien quiere conocerte en persona porque le ha llegado tu libro. Creo que esas son las cosas más bonitas de ser autora publicada.


¿Cómo te llevás con las críticas, tanto negativas como positivas?

Soy de la opinión de que las críticas son necesarias y positivas, ya sean buenas o malas. Cuando son positivas obviamente te gustan. Ver cómo tu libro llega a las personas y lo disfrutan es algo mágico. Creo que las negativas, cuando son constructivas, ayudan mucho a mejorar y a crecer como escritora. Es cierto que de momento no han salido muchas críticas negativas de LFD, pero entiendo que no a todo el mundo le gusta lo mismo y que aún tengo mucho que aprender.


¿Te parece importante tener una relación cercana con tus lectores?

A mí personalmente me gusta tenerla. En mi caso es sencillo porque, aunque soy malísima con las redes sociales y muy despistada para contestar a veces, tampoco es que tenga miles de lectores. Me gusta tener contacto con ellos y ser accesible porque me gusta conocer sus opiniones y sentirlos cerca.



¿Qué libros considerás imprescindibles para vos como escritora?

Voy a hacer trampa y en vez de decir los que serían imprescindibles, voy a decir mis favoritos, que no tendrían por qué ser los mismos. La Sombra del Viento, El principito, Orgullo y prejuicio, la saga completa de Harry Potter, Don Quijote de la Mancha… Por decir algunos.


Tenés un blog en el que hablás de tus historias, pero en el que además escribís reseñas literarias. ¿En qué cambia reseñar cuando también sos autora? ¿Qué tenés en cuenta?

Creo que, cuando eres autor, te fijas en otras cosas que quizá los lectores no. Son detalles pequeños, pero notas, por ejemplo, si un libro ha pasado por un editing o por una corrección. Generalmente, cuando hay algo mal en una novela siempre se culpa al autor, pero detrás de un libro publicado debe haber otros profesionales también que se den cuenta de fallos que quizá se pasen por algo. En cuanto al tono de la reseña, siempre soy respetuosa (o eso creo) tanto con los libros que me gustan como los que no. No es por ser autora, pero trato de justificar todas mis opiniones  para no herir la sensibilidad de nadie.


¿Qué le dirías a quienes quieren empezar a escribir o publicar?

No me considero nadie para aconsejar sobre esto, pero igual voy a intentarlo. A los que quieran empezar a escribir, aunque suene obvio, les diría que a escribir se aprende escribiendo. Muy poca gente tiene la capacidad de que su primera novela sea una maravilla, tipo J. K. Rowling. También hay que leer mucho y tener base. A los que quieren probar con publicar, lo primero es que tengan paciencia. Es un proceso muy largo y complicado, pero puede ser muy bonito también. No vale con terminar el manuscrito y decir «ya está, ahora lo mando a todas las editoriales». Hay que revisarlo mucho, porque una de las cosas que más daña a este mundo es la cantidad de manuscritos que se envían plagados de faltas de ortografía o de fallos de coherencia y de estilo. Tampoco todas las editoriales son para todos los géneros. Para dar una buena imagen a la hora de contactar con ellos, es aconsejable informarse de los catálogos para ver dónde puede encajar la novela y, antes de enviar nada, ponerse en contacto con ellos para ver si quieren manuscritos nuevos y, en caso afirmativo, preguntar qué mandar y cómo. A veces te piden un resumen, otras unos capítulos. A veces solo les importa los seguidores que tienes en las redes… Es importante saber qué busca una editorial antes de mandar nada. Y, sobre todo, desearles mucha suerte con todo lo que escriban =)



Muchas gracias a María por la entrevista y feliz jueves para ustedes ♥

lunes, 1 de enero de 2018

No soñarás flores - Mini reseña + #UnAñoConJane

Una mirada turbia, torcida, nos muestra siempre el lado más oculto de lo cotidiano. Extrañeza en la que Trías se inserta naturalmente y se proyecta con una voz propia, reconocida como una de las más relevantes de su generación. Aquí hay gente que mira la muerte de cerca, la examina, la huele. Personajes —chicas, casi siempre— que vagan por el mundo solas, siempre de paso, con sus recuerdos y sus pérdidas, cicatrices que llevan como parte de un equipaje irremediable. Relaciones quebradas que son apenas el detonante de una búsqueda que siempre tiene que ver con la forma de decir las cosas, ese imposible que es la literatura.

Luis López-Aliaga y Diego Zúñiga


La destreza de Trías radica en narrar lo aparentemente inenarrable, las semillas del dolor, la temblorosa hazaña que es el apego a la vida. Y su pintura, que ocurre en las capas minuciosas de un hiperrealismo sensorial, no pierde en ningún momento profundidad sicológica. Al contrario, encuentra su fuerza simbólica en él, como cuando muestra las patas de dos bancos invertidos, que se ven en la madrugada lenta de un bar, como las ramas de árboles de invierno. (…) En No soñarás flores hay flores, pero su belleza es estéril, ha sido vencida en el plano real, pero subsiste como entelequia, como aroma, como la prueba última de que la descomposición es, al fin y al cabo, un destino inexorablemente humano.

Magela Baudoin y Giovanna Rivero

¡Feliz 2018! Tendría que haber publicado esta reseña antes, pero la verdad es que dormí toda la tarde, así que sale ahora. Espero que hayan tenido un hermoso inicio de año ♥.

Después de mirar este libro en todas las ferias y librerías con cariño durante días, mi papá me lo regaló poco antes de las fiestas y lo leí con muchísimas ganas. Además, me lo habían recomendado y todo y bueno, nada, tenía que leerlo. Ya saben cómo es eso de tener que leer cosas. 

No estaba errada. Los relatos que encontré me llenaron el pecho de cosas movedizas y angustiantes, pero también me maravillaron con sus construcciones. En unos cuantos es imposible desprenderse del aire a melancolía y exilio, que llena todos los espacios. Los protagonistas de estos relatos están siempre fuera de lugar, como si no pertenecieran al mundo que habitan. Quizás es la distancia entre estos y lo que sucede lo que hace que se sienta esa extrañeza al leer, aunque lo que se cuente sea cotidiano.

No siempre lo que se cuenta es cotidiano, a veces se extiende en ese plano pero se estira hasta rozar las fronteras de lo extraño y lo siniestro, como en los últimos relatos. Terminé de leer con una cierta angustia que no sabría explicar del todo. Sin embargo, eso, valió la pena. La prosa es excelente y sabe lo que hace. Súper recomendado.

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En otro orden de cosas, es un honor presentarles hoy en mi blog esta iniciativa maravillosa en la que me encuentro participando —desde la organización, pero también como lectora— junto con otras personas increíbles y que son el mejor equipo del universo: #UnAñoConJane.

¿De qué se trata esto? Es una lectura conjunta, internacional, de los seis principales libros de nuestra adorada Jane Austen. Surgió como una idea entre nosotras, para leerla y conocerla mejor, pero poco a poco nos fuimos dando cuenta de que podíamos hacer algo más, algo que incluyera a lectores de todas partes, así que decidimos crear la iniciativa y ver qué pasaba. Y por ahora va teniendo una acogida impresionante ♥

Como verán, la idea es leer las novelas cada dos meses, empezando por la primera en ser publicada, que es Sensatez y sentimientos —o Sentido y sensibilidad, hay varias traducciones—. Dado que son dos meses, tienen muchísimo tiempo para conseguir la novela, leerla y ver todas las adaptaciones que quieran. La idea es compartir las impresiones de la lectura en las redes sociales —cualquiera— con el hashtag #UnAñoConJane, para darle difusión y porque además es genial poder charlar acerca de lo que nos parece una novela, ¿verdad? Aparte, vamos a compartir todo lo que podamos acerca de la novela que toque, y los instamos a que también se copen con las adaptaciones cinematográficas o con las series.

Tal como muestra la imagen, este es el orden en el que vamos a leer las novelas. Para participar no es obligatorio leer todas las novelas ni empezar por el principio; sabemos que a veces la vida se complica y que algunas cosas nos interesan más que otras, y la idea principal es disfrutar de la lectura. Tampoco es excluyente releer; varias de nosotras vamos a releer alguno que otro, aunque se entiende si a alguien le da pereza. Los libros de Jane además pueden conseguirse en cualquier lado; hay muchísimas ediciones en papel y más todavía en digital. Sin embargo, vamos a estar sorteando el ejemplar del bimestre que sigue durante todo el año, entre otras cosas lindas, como ya habrán visto en nuestras redes, así que ¡estén atentos!

Si son bloggers, booktubers o bookstagrammers, pueden participar de forma más cercana. Como embajadores, lo único que tienen que hacer es difundir la iniciativa todo lo posible y leer las novelas, reseñar, ya saben, todo eso. Como referentes, sin embargo, la participación es más activa. La idea es que repliquen los sorteos que nosotras podemos hacer solo para Uruguay en sus respectivos países, por ejemplo, además de difundir y todo eso. Es un poco más exigente y requiere otro compromiso, pero nos encantaría que se animaran para ampliar las posibilidades de la iniciativa alrededor del mundo. No hay fecha límite para anotarse y tenemos los mensajes privados de todas nuestras redes abiertos para que nos lo comuniquen si tienen ganas. ¡Toda ayuda es bienvenida!

Tenemos cuentas en Facebook, Twitter e Instagram, y son todas @docemesescon. Pueden comunicarse con nosotras cuando quieran, ya sea para participar, para difundir o para preguntar cualquier duda que tengan.

Los invitamos a sumarse y a disfrutar de la lectura en #UnAñoConJane ♥

jueves, 28 de diciembre de 2017

Jueves de entrevistas: Claudia Córdoba

Para terminar el año, les doy la bienvenida a una nueva sección en mi blog, exclusiva de este verano —invierno en el hemisferio norte—, al menos por ahora. Durante estos meses, voy a traerles una serie de entrevistas los jueves, a escritoras —sí, por ahora solo escritoras— que me gusten y que quiera compartir con ustedes. Le pedí a Claudia que fuera la primera no solo porque la quiero muchísimo, sino porque para mí es un honor que inaugure esta sección.

Claudia Córdoba (1992) es una escritora uruguaya de —por el momento— literatura juvenil e infantil. Ganadora del Concurso de Literatura Infantil y Juvenil de la Editorial Fin de Siglo de 2014, tiene dos libros publicados; Vampyra y Cuentos de las tierras olvidadas. Además, uno de sus relatos integra la antología Cuentos de Montaña Errante. Es correctora de estilo y estudió Letras en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de Udelar. También es miembro activa del #Clubdelectura.uy y tiene un blog en el que comparte reseñas, opiniones, recomendaciones y también algunos de sus escritos. ¡Comencemos la entrevista!


¿Qué lugar tiene la literatura en tu vida?

La literatura lo es todo. No solo me marca desde la lectura y la escritura, sino también en el día a día. Marca mi manera de ver las cosas, marca mis interacciones con el mundo, mi forma de sobrevivir al aburrimiento, a los viajes en bus, a la ansiedad y a las dudas existenciales. La literatura es mi forma de expresión, incluso cuando no estoy escribiendo nada. Es como está programado mi cerebro.


¿Cuáles fueron las primeras historias que escribiste?

Ufff, difícil que me acuerde, como hija única tuve que manejarme con el aburrimiento en solitario desde bebé y como mis padres siempre me contaron historias sé que yo también las creaba en juegos. Mis primeras historias escritas deben de haber aparecido con mis primeras palabras escritas, junto a mis dibujos de dinosaurios. De eso al menos estoy segura, debía de haber algún dinosaurio en mis primeras historias. 


Has publicado de distintas maneras, ¿qué podés contarnos de esas experiencias?

Como bien dijiste, tuve la suerte de tener dos experiencias distintas de publicación: autopublicación y publicación tradicional. Mi primer libro en salir a la luz,Vampyra, fue una autopublicación, era muy chica y conocía muy poco o nada del mundo editorial; sobre la autoedición me había informado un poco más y gracias a mi familia y a que soy una rata que tenía plata guardada del Ratón Pérez (tenía 20 años) pude publicar el manuscrito. Es una historia en la que confío mucho y tengo esperanzas de reeditar en algún futuro próximo, pero la experiencia en términos económicos fue un fracaso, más que nada porque sin conocimiento es muy fácil que te coman vivo y en ese entonces no se hablaba de la autoedición en Uruguay (me basé enteramente en experiencias de España, Argentina y otros países de habla hispana, y como en todo, en Uruguay funciona distinto). Si lo volviera a hacer habría muchas cosas que cambiaría, pero también tendría mucho más conocimiento y contactos a la mano para evacuar dudas. Es aquel momento estaba llena de ansiedad por tener un libro publicado y lo cierto es que no le recomiendo a nadie dejarse llevar por eso, no vale la pena. Los libros llegan cuando deben llegar y apurarse no es el camino, hay que dejar madurar lo manuscritos y a uno mismo, para después poderse hacer cargo de todo lo que viene cuando el libro ya no te pertenece. En ese sentido, cuando llegó mi segundo libro (que escribí exclusivamente para el concurso de Fin de Siglo que terminaría ganando), ya estaba mucho más preparada para enfrentar al mundo literario. 

Publicar tradicionalmente me ayudó muchísimo para conocer al mundillo, algo que no se me da nada bien por mi naturaleza introvertida y tímida (hablar con casi cualquier persona me produce ansiedad social). Publicando con Fin de Siglo aprendí muchísimo, de lo bueno y de lo malo y siempre voy a estar agradecida por eso, porque sin importar lo que el futuro depare, ahora sé qué esperar y cómo leer entre líneas algunas cosas. En definitiva, crecí muchísimo como escritora con ambas experiencias y como resultado a cualquier escritor novel le recomiendo paciencia y confianza; la primera para que tu libro sea el mejor libro posible y no te apures a publicar y la segunda para que sepas que, aunque pasen un par de años más, eso no te hace menos escritor ni te convierte en un fracaso por falta de publicación, confía en tu obra y cuídala mucho antes de tomar decisiones.


¿Qué diferencias hay entre escribir literatura infantil y juvenil?

A la hora de escribir, siento que ninguna. Las diferencias normalmente aparecen antes, cuando uno planifica, que es para mí el momento en que una idea puede «decidir» si quiere ser más o menos madura en contenido. Dependiendo de la edad del lector, a veces también hay que cuidar el lenguaje, pero eso también es una decisión personal, hay quienes escriben para niños y no censuran nada y me parece genial. Yo siento que cuando escribo de vez en cuando tengo que acordarme del rango de edad para asegurarme de que la historia no esté madurando de más. Pero tampoco me preocupa demasiado, algo que a los editores no les gusta nada. Tengo la teoría que el escritor debe escribir y luego en la edición se verá el público objetivo, algo que va contra cualquier principio editorial; pero personalmente creo que limitarse a un rango puede bloquearte y hacer que una historia no sea todo lo que puede ser y yo soy una defensora acérrima de las historias. Me gusta que cada libro llegue a su máximo potencial, entonces, si en edición debe agregarse o quitarse algo por ser muy infantil o demasiado maduro, se quita, si se debe convertir una historia que se planeaba infantil en juvenil, se hace. Pero la historia es lo primero, porque es lo que conecta al lector con el mundo que uno plantea. Como ejemplo, mi libro infantil tiene más respuesta de parte de adultos que de niños, y creo que eso aporta a mi teoría de que las historias son universales.


¿Tenés pensado escribir también literatura adulta?

Como dije más arriba, si sucede, sucede. Realmente no me planteo eso antes de escribir, las historias llegan a mí y se desarrollan con el paso del tiempo, a veces una historia infantil termina siendo juvenil y viceversa, no me preocupa, de hecho, me entusiasma muchísimo. Así que yo creo que sí, que sucederá en algún momento, probablemente sin que yo me dé cuenta. Es más, estoy segura que será durante la edición que me plantearán que mi obra juvenil no es juvenil, y yo les diré: genial, que sea adulta entonces.


¿En qué géneros te sentís cómoda? ¿Tenés pensado experimentar con otros géneros?

Me gusta la fantasía, aunque decir eso es casi como no decir nada, ya que hay millones de facetas en ese género. Me expresaré mejor y diré que me gusta agregar un toque de lo maravilloso a mis historias o directamente empaparlas en ello y que transcurran en otros mundos con otros seres. Me siento más cómoda escribiendo desde perspectivas imposibles, desde experiencias de vida que nadie puede tener, siento que eso me abre la mente, me permite comprender eventos de nuestro mundo, ponerme en el lugar de gente que probablemente no podría entender si no pasara tanto tiempo en la mente de seres que no existen. Me gusta la fantasía épica, escribir sobre batallas y luchas de poder, sobre magia y seres eternos. Pero también me gusta escribir sobre nimiedades, sobre lo cotidiano (pero siempre con un toque fantástico). Me gusta redescubrir la humanidad a través de seres no humanos.


¿Cuáles considerás tus mayores influencias literarias?

Creo que en mayor o menor medida todo lo que leemos y todo lo que nos leen nos influye. De la mayoría de esas influencias nos vamos a olvidar (o por lo menos, gente como yo, de mala memoria para títulos y nombres, se va a olvidar). Pero como sé que eso no es lo que preguntaste, vamos a ir directo al grano. Si bien considero que hay muchos escritores que me construyeron, muchísimos de ellos uruguayos como Roy Berocay, Helen Velando, Mario Levrero o María Inés Silva Vila (una lectura que tuvimos en el #Clubdelectura.uy este mismo año, pero siento que me afectó muchísimo como escritora), mis mayores influencias, por su materia y su forma, son: J. R. R. Tolkien, J. K. Rowling y Terry Pratchett (a este lo conocí de adulta, pero se me ha quedado aferrado en los huesos). Tres británicos, tres escritores de tres tipos de fantasía distintos (uno de ellos con toques de ciencia ficción), tres tonos distintos y tres públicos distintos, pero los tres me hablan directo al corazón. Siento que Tolkien es mi piedra fundacional, aunque a Rowling la leí primero, y ella es, o mejor dicho, Harry Potter es mi base (siento que cuando empecé a leer la saga algo explotó adentro de mí en lo referente a la creación y le debo a esa historia muchísimo por ello). Pratchett le habla a una parte de mí que siempre tuve escondida y cuando leí mi primer libro de él (parte de la saga de Tiffany Dolorido, una saga infantil-juvenil maravillosa que no censura nada de nada) descubrió que podía tomar parte en mi vida literaria. Mencionaría a muchísimos autores más si ya no se me hubiera ido larga la respuesta, pero siendo honesta conmigo, ellos son mis principales referentes, alguno en más medida que otro, aún si después mi literatura cambió y se formó con otras tantas plumas.


Si tuvieras que elegir una de tus obras para vivir en ella, ¿cuál sería?

Otra respuesta difícil. No porque no sepa o no tenga una respuesta, sino porque no puedo revelar nada de este mundo. Pertenece a la primera novela que empecé a escribir, que escribí y volví a escribir varias veces y que actualmente se encuentra en un proceso de reinvención de forma. Es una historia de fantasía épica y el mundo ha sido parte de mí por tantos años que si tuviera la opción por supuesto que viviría allí.


Además de escritora, trabajás como correctora. ¿Influencia eso tu forma de escribir?

Sin dudas. Tanto de forma positiva como negativa. Lo positivo es que tienes las herramientas para crear el manuscrito más claro y limpio que existe. Lo negativo es que muchas veces intentas hacerlo durante el proceso de escritura, y eso es terrible, puede llegar a bloquearte e impedirte escribir. Lo ideal es tratar de balancear ambas partes… y silenciar al corrector mientras estás creando.


¿Y la carrera de Letras?

La carrera de Letras me ayudó a otro nivel. Me ayudó a descubrir nuevas y viejas formas literarias que no conocía de adolescente. También me ayudó a descubrirme y a entender qué es la literatura. Todo eso sonó precioso, pero déjame explicar mejor. En la carrera me encontré con muchísima negatividad en lo que refiere a la nueva literatura, con ignorancia y con esnobismo. Esto te forma o te destruye. Decidí que debía formarme, que debía aceptar el conocimiento y usarlo a mi favor, que no iba a dejar de pensar que la literatura que a mí me gustaba era literatura solo por lo que pensaran otros. Hacia el final de la carrera sentí que las cosas empezaban a cambiar y le tengo mucho cariño a mi facultad y a mis profesores; pero en los primeros años, asistir a clase podía ser un golpe duro a la autoestima. Ignorar eso, al tiempo que absorbes el conocimiento que te brindan, es el método que encontré para sobrevivirlo y para poder seguir escribiendo en mí camino, sabiendo que es tan válido como cualquier otro.


¿Cuál es tu proceso a la hora de escribir?

Soy una escritora bastante caótica, al menos por instinto. Suelo desarrollar la idea en papel, crear un esqueleto general de cómo va a ser la historia y, muchas veces, tirar todo eso a la basura durante la creación misma. Pero cuanto más evoluciono y maduro como escritora, más me apego a las notas, siempre dándole la libertad a la historia de diferir con mi plan inicial, pero como una forma de tener un seguro, una cuerda de agarre para no perderme en el viaje. La documentación a veces es más fundamental que otras, y me agarro de todo lo que haga falta: expertos, libros, Wikipedia, páginas oficiales, lo que sea necesario para hacer la historia lo más verosímil posible, para no equivocarme en un vocabulario que no manejo en mi vida diaria o que no se ha manejado en años. Mi preocupación central, sin embargo, siempre son los personajes, para mí lo más importante es tener personajes sólidos, y son la parte del proceso creativo en la que más me enfoco. Me gusta pasar por la cabeza de cada uno de ellos y descubrir realmente quiénes son antes de ponerme con nada. Es la parte que disfruto más y creo que hace que el lector sienta que hay algo más allá de lo que te cuenta la historia, incluso en los personajes secundarios, y eso es porque, en mi caso, siempre lo hay.


¿Qué es lo que más disfrutás de ese proceso?

Creo que sin querer respondí eso en la pregunta anterior. La creación de personajes es sin duda mi parte favorita. Me gusta también el worldbuilding, crear un mundo, llenarlo de historia y de peculiaridades, pero los personajes para mí son esenciales. Disfruto mucho descubriendo sus historias personales, sus dolores, sus debilidades y sus fuerzas ocultas. Ese descubrimiento no suele venir todo a la vez, muchas veces hay personajes que no había tenido tiempo de ponerme a valorar que de pronto se vuelven muy importantes y descubro su historia pasada y lo que verdaderamente empuja sus acciones, esto puede suceder a la mitad de la escritura de un borrador y cambiar el curso de la historia. Pero si es necesario, lo hago.


¿Estás trabajando en algo actualmente?

Oficialmente, no, hace meses que estoy luchando con otro tipo de problemas que me han impedido concentrarme cien por ciento en una historia. Pero sí puedo decir que hay varios proyectos que quiero que vean la luz pronto, empezando, claro, por una reedición de Vampyra, porque creo que se lo merece; también tengo una novela contemporánea juvenil en los inicios del primer borrador; una novela más bien adulta de fantasía, y una novela más bien infantil de fantasía también.


Si podés contarnos, ¿cuáles son tus proyectos para el futuro?

Siempre tengo historias, cuentos, novelas, preparadas para ponerme con ellas. Están en varios estadios de desarrollo y me están esperando para cuando sea el momento adecuado. Pero aquella que siempre está conmigo es mi gran proyecto, aunque vaya trabajando en él de a poquito; es una historia de fantasía épica muy larga y muy especial para mí y me tomaré el tiempo que haga falta parta que salga a la luz completa. Con respecto a otras áreas, como por ejemplo mi blog (que también lleva callado un tiempito), ahora que llega mi licencia volverá a abrir puerta y, si todo sale bien, va a haber sorpresas.


¿Qué le dirías a la gente que quiere empezar a escribir o publicar?

Les diría que se saquen la presión de la publicación. Siento que eso fue una de las cosas que más me afectó y me perjudicó, no es sano querer publicar y solo pensar en ello. No es sano leer cómo en Estados Unidos un chico publicó a los 14 años y entonces uno, que tiene 18, se siente apretado para publicar… no, no y no. Enfóquense en escribir, en leer, en desarrollarse. Buscar la publicación cuando una historia está madura, me parece maravilloso, sin importar qué edad tenga uno (si eres menor de edad va a ser muy difícil, eso sí, porque legalmente tus padres tienen que firmar todo y las editoriales prefieren tratar con mayores de edad por eso mismo, pero puedes esperar y mejorar tu historia mientras llegas a los 18). También les digo a los autores noveles de más de 50 años, que se animen, porque muchas veces uno da consejos pensando en gente como uno, que escribe desde pequeño y que siempre tuvo la ilusión de publicar, pero también están aquellos que descubrieron la escritura más tarde y que también cargan con un estigma fantasma de que hay que tener una edad tal para publicar el primer libro. Yo pido que se liberen de los estigmas, que escriban mucho, que escriban cosas malas (y no las tiren, porque de ellas se aprende) y que escriban lo que quieran y también un poco de lo que no les gusta tanto (solo para probarse e ir expandiendo las capacidades, como quien hace un ejercicio nuevo). Lean mucho, escriban mucho y la publicación llegará en el momento que deba llegar, no se angustien por ella y no teman decir que son escritores (pues hay un prejuicio con eso también). ¡Ustedes pueden! ¡Sigan luchando!

Te agradezco muchísimo por la entrevista. Es un honor estar de visita en tu blog y un honor aún más grande el iniciar esta sección.

* * *

Para mí el honor es que Claudia haya dado inicio a los jueves de entrevistas ♥. ¿Qué les pareció? Ojalá les haya gustado, porque se viene una diferente cada semana.

Muchas gracias a todos los que acompañaron este blog durante el 2017. Fue un año intenso, pero escribir acá, leerlos y compartir, me dio muchas satisfacciones. Les deseo que terminen muy bien y que empiecen el 2018 con todo ♥. 

¡Hasta la próxima!